Ahora que la CNTE vuelve a ser noticia y el SNTE aprovecha el río revuelto para recuperar espacios, recuerdo la comparecencia de Gabino Cué ante la Comisión Permanente del Congreso en julio de 2015.
El Gobernador estaba derrotado. Dijo que no podía hacer nada por la educación de la entidad porque el control de la educación lo tenía la Sección 22 de la CNTE.
Frente a las manifestaciones violentas de la CNTE reconoció que carecía “de fuerza” para aplicar la ley, porque se armaba un zafarrancho y los policías salían corriendo.
"Cuando vienen al DF, hay 80 mil policías. Oaxaca tiene 3 mil en todo el Estado. Entonces, por más que yo quiera hacer una detención, sí lo puedo detener y me lo llevo a la Procuraduría volando y, en menos de una hora, tengo cerrado el Estado, tengo tomadas las instalaciones de la Procuraduría y el aeropuerto", dijo.
Seis días después, el IEEPO fue “tomado” por la Secretaría de Gobernación, la SEP y el Gobierno del Estado. Una operación que empezó a las 7.30 de la mañana para “desaparecer” el decreto de creación que facultaba al CNTE a nombrar a los funcionarios que operan el sistema educativo en la entidad.
"Es el primer paso después de veintitantos años de la minuta que se firmó en 1992 en otro contexto de la vida del País y de Oaxaca, que generó durante todo este tiempo muchas de las posiciones al interior de un órgano del Estado, compartido con los propios empleados, que en este caso son trabajadores del propio sindicato", dijo.
El decreto de 2015 está en el centro del conflicto porque le quitó a la CNTE el control sobre plazas docentes, nombramientos, cargos administrativos en el IEEPO, becas, presupuesto y diversos trámites educativos.
Con la llegada de Salomón Jara en 2022, la demanda principal de la CNTE es derogar el decreto de 2015. Su relación no ha sido tersa, la CNTE votó en contra del ahora mandatario, se manifestó en su contra cuando tomó posesión.
El gobierno instaló la primera mesa de negociación con una duración de 6 horas. En los siguientes años, se han firmado varias minutas de peticiones, pero ninguna se cumplió, como ha denunciado la sección 22. En noviembre de 2023, la sección 22 boicoteó el primer informe de gobierno de Salomón Jara exigiendo la reinstalación de la Mesa Nacional Única de Negociación y la Mesa Oaxaca, acusando "simulación y dilación en las mesas de trabajo".
Para el arranque del ciclo 2024-2025 la situación no había mejorado acusaron falta de cumplimiento de acuerdos. En mayo de 2025 inició un paro indefinido, afectando a más de 800 mil estudiantes de educación básica y media superior. Hubo reunión en la Secretaría de Gobernación, el gobierno federal y el de Oaxaca y minutas de acuerdos. Y el ciclo se repite en 2026: paro indefinido de nuevo.
Así que después de once años, varias mesas de negociación, minutas incumplidas y paros indefinidos, seguimos exactamente donde empezamos. La disputa sigue siendo la misma: quién controla las plazas docentes.